¡Hola holaaaaaaaaa! ¡Casi no subo nada hoy! No he tenido apenas tiempo, pero hoy toca reseña... ¡Allá va!
Título Original: Palabras que nunca te dije
Autor: María Martínez
Editorial: Titania
Precio: 19.00 €
ISBN: 9788416327263
Sara está a punto de cumplir los treinta y ya ha perdido la esperanza y la ilusión en un matrimonio que va a la deriva. Ha pasado demasiado tiempo ignorando su vida y sabe que no es feliz. Ya no existe la chica que perseguía sus sueños y en su lugar hay una mujer a la que apenas logra comprender.
Lo que Sara no sabe es que un suceso inesperado sacudirá su pequeño mundo por completo. Cuando Christina, su mejor amiga, le pida que viaje hasta un tranquilo pueblo de La Provenza para hacerse cargo de las reformas de un bonito Château que pretende convertir en un hotel.
Han pasado siete meses desde que los demonios de Jayden lo llevaron hasta Tullia y aún no ha conseguido enfrentarse a ellos. Mientras trata de recomponer su presente y asumir un doloroso pasado, se gana la vida haciendo chapuzas para los vecinos del pueblo. Amable, divertido, y con una personalidad encantadora, se ha convertido en ese amigo al que todos recurren para solucionar sus problemas.
Una casualidad, o puede que el destino, une las vidas de Sara y Jayden. Dos almas rotas que, sin darse cuenta, empiezan a necesitarse para sobrevivir.
Comienza el verano y, entre campos de lavanda, estrellas fugaces y luciérnagas, ambos descubrirán que, quizá, merezcan una segunda oportunidad.
¡Libre de spoilers!
Me había leído un libro antes de María Martínez (Pacto de Sangre), y la verdad es que me gustó bastante, pero por motivos de la vida no me leí los dos siguientes (aunque todavía los tengo pendientes, que no he abandonado la trilogía ni nada, peeeeeero ahí están), y pensé que escribía bastante bien. Ya sabéis cómo funciona, al menos para mí, me fijo mucho en el estilo del autor y si no me convence no soy de las que repiten. Afortunadamente, me ha pasado con pocos, tan pocos que ahora no puedo recordar ninguno.
Pero no me enrollo. El libro cuenta la historia de Sara, que es alguien infeliz con su vida. Atrapada en un matrimonio sin amor, con un hijo que muchas veces protege en exceso, es una persona plana, gris, sin vida ni color, hasta que Christina, su mejor amiga, le pide como favor que vaya a la Toscana francesa porque tiene allí una casa que está transformando en hotel por deseo de su difunto padre. Así que después de unas vacaciones fallidas a España con su marido, y de esa infelicidad, Sara le dice que sí, y allá que va ella solita, con una maleta y una depresión que no se aguanta.
Casi toda la novela se narra en la Toscana, pero también estamos en Londres y en España (y en algún otro sitio por ahí del que no quiero hablar ejem). En ese idílico paraíso,
conoce a Jayden, el chico para todo de todos los lugareños. Ayuda a todos, y aunque está "de paso", en realidad lleva ya siete meses (creo que son siete, corregidme si me equivoco), y bueno, ya os podéis imaginar lo que pasa entre ambos. Explosión de color. Cosas bonitas.
Sentimientos nuevos que van creciendo cada día más. Y todo con un telón de fondo tan bonito y tan tan tan toscanil y taaaaan bonito (porque no he estado en la Toscana pero me la imagino como muy bonito, que vi la película de Bajo el Sol de la Toscana y me hago una idea yo así muy a lo mucho sol, calorcito, y humedad en el aire) que claro, pasa lo que pasa. La vida es lo que pasa. Y aunque para ambos sea de una manera, el otro le hace descubrir algo que tenían oculto dentro de sí mismos. Se abren a nuevas experiencias, y no sólo eso. Es un viaje de descubrimiento de uno mismo. Se conocen mejor, se encuentran a sí mismos y tienen que recordar lo que siempre han sido pero las cosas que les han pasado a lo largo de su vida les han hecho cambiar.
Es una novela muy bonita, muy cuqui, muy de flores rosas con olor a rosas, y aunque puede parecer que es ñoña, o que es un pastelón digno de película mala de la tres a la hora de la siesta, una serie de circunstancias hacen que se equilibre. Que
nos da una de cal y otra de arena. No sé si me explico bien, pero ese es el concepto en general. Ni tan tan tan pastel ni tan tan tan
poco pastel. Hm. Pues eso.
Pero lo mejor de todo ha sido que he podido compartir la historia con Érica, del blog Sé leer (
click aquí para ir), y me quedo con una frase que dijo al principio de la lectura:
"Verás tú como la Sara hace panfilerías. Panfilerías en plan: ay es que prefiero volver a mi vida gris de amargada antes que escogerte a ti porque me da miedo. Verás tú". Ay, cuánta razón tuviste. Muchas panfilerías, pero eh, ¿qué es la vida sin panfilerías? Eso de poder comentar cada punto que me llamase la atención con ella ha sido G-E-N-I-A-L, aunque si bien es cierto que no hemos ido a la par muchas veces por falta de tiempo o MUCHAS ganas de seguir. Ejem, ejem, me entendéis, ¿verdad?
En definitiva, me quedo con la parte bonita del libro. Me ha sacado de una especie de resaca que no me apetecía leer nada y no estaba muy en ese plan, así que ha sido especial para mí por eso. Y también me ha gustado mucho, ha sido una lectura refrescante y muy energizante. Le doy 3 de 5, pero no porque tenga fallos, sino porque también es cierto que, aunque haya disfrutado, habría quitado alguna cosilla de por ahí que no terminaba de convencerme.
¿Lo habéis leído ya? ¿Tenéis planeado hacerlo? ¿Qué lecturas tenéis planeadas de cara al fin de semana? Os dejo el enlace directo a la reseña de Érica:
Reseña